📚 Mi nueva adquisición especial: 10 ideas clave de educación emocional de Rafael Bisquerra
Hoy quiero hablar de un libro que tenía muchísimas ganas de leer y que, además, tiene un valor simbólico para mí: "10 ideas clave de educación emocional", de Rafael Bisquerra. Llegó a mis manos justo después de completar los dos cursos de educación emocional que ofrece el SOU, una experiencia que me marcó más de lo que pensaba al principio.
Estos cursos los realicé junto a Lucía Hormigas, Livia Lozano y Andrea Guerrero, tres compañeras con las que aprendí muchísimo. Durante las sesiones compartimos reflexiones sinceras, actividades que nos removieron por dentro y muchas conversaciones que nos ayudaron a entender mejor nuestras propias emociones. Fue un proceso intenso y muy bonito, de esos que te van construyendo poco a poco desde dentro.
Tiempo después vi que Laura Rodríguez también lo había hecho y lo mencionaba en su blog, así que quedó como una curiosidad más dentro de todo este camino emocional que, de una forma u otra, hemos ido viviendo varias de nosotras ✨.
El encuentro con Bisquerra: un día para recordar
Uno de los momentos más especiales de toda esta formación fue asistir a una conferencia donde participaban Bisquerra y otros profesionales del ámbito, en la que asistieron también Gema y Damaris conmigo. Escucharles en directo fue una experiencia que no se olvida. Ver cómo explicaban conceptos con tanta claridad, cómo conectaban teoría y práctica, y cómo hablaban de la educación emocional desde un lugar tan humano… fue súper inspirador.
Y por supuesto, mi momento fan no podía faltar 😄. Aproveché para que Bisquerra me firmara el libro, y no os imagináis la ilusión que me hizo. Tener un libro que ya de por sí iba a ser importante para mí… ¡y encima firmado! Fue como ponerle un pequeño broche dorado a todo el proceso.
¿De qué va el libro? Un recorrido claro, útil y muy humano
Aunque su estructura gira en torno a diez ideas clave, el libro es muchísimo más que un resumen de conceptos. Bisquerra tiene una forma de escribir muy clara y cercana, y eso hace que, a medida que avanzas, sientas que estás construyendo algo sólido y comprensible sobre educación emocional.
Pero lo que más me ha gustado y lo que creo que lo hace realmente especial es lo práctico que es. No es un libro teórico ni denso. Al contrario:
Incluye actividades concretas para llevar directamente al aula.
Presenta recursos didácticos fáciles de adaptar a diferentes edades.
Ofrece dinámicas grupales y ejercicios que ayudan a trabajar competencias emocionales.
Contiene reflexiones profundas, tanto para el docente como para cualquier persona que quiera conocerse mejor.
Y, además, te invita a revisar tu relación con tus propias emociones, tus reacciones y tu forma de acompañar a los demás.
Es un libro que sirve para diseñar sesiones educativas, pero también para parar un momento y mirarte por dentro. Y creo que eso es algo fundamental cuando hablamos de educación emocional: empieza por una misma.
Mientras lo leía, había párrafos que me devolvían directamente a los cursos: a ciertas actividades, a conversaciones que tuvimos, a sensaciones que viví en su momento. Era como si cada capítulo reforzara y ampliara lo que ya habíamos trabajado en clase con mis compañeras.
Al final, sentí que este libro era una especie de continuación natural de ese proceso: una forma de seguir creciendo, de seguir entendiendo y de seguir afinando herramientas que, como futuras docentes (y como personas), nos ayudan muchísimo. Porque la educación emocional no es algo que solo se enseña; es algo que se vive, se practica y se trabaja cada día.
Hay una frase de Bisquerra que creo que captura muy bien el espíritu de todo este enfoque y que, además, resuena mucho con mi experiencia:
“La educación emocional es un proceso continuo y permanente, que pretende potenciar el desarrollo de competencias emocionales como elemento esencial del desarrollo humano.”
Cuando la leí dentro del libro, entendí por qué todo lo trabajado en los cursos había tenido tanto impacto en mí. No es solo aprender a enseñar emociones; es aprender a habitarlas, acompañarlas y reconocerse en ellas 😊.
¿Lo recomiendo? Absolutamente sí ✨
Si te interesa la educación emocional, tanto a nivel profesional como personal, este libro es una guía increíble. Claro, práctico, inspirador y lleno de propuestas reales. Te da ideas, te acompaña y te recuerda por qué este enfoque es tan necesario en la educación actual.
Para mí ha sido mucho más que una lectura: ha sido parte de un camino que empecé con Lucía, Livia y Andrea, que sigo recorriendo ahora con nuevas herramientas… y que, gracias a este libro (y a ese momento fan con Bisquerra 😍), está siendo una experiencia todavía más especial.



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